Desarrollo urbano

Desde hace unos doce años atrás Huachi Grande empezó a experimentar la expansión del desarrollo urbano en sus tierras y con el pasar del tiempo se han ido acentando grandes industrias textiles que han cambiado el rostro urbano de la parroquia.

En este proceso de desarrollo los primeros asfaltos iniciaron por el 2009 con las vías principales de La Libertad y San José, actualmente las vías de la parroquia se encuentran asfaltadas en alrededor del 70% mejorando así la movilidad de sus ciudadanos.

La escasez de agua era evidente en el sector, sin embargo desde el 2009 la parroquia empezó a experimentar mejoras en este servicio y actualmente alrededor del 80% de la población cuenta con agua potable de calidad y con la suficiente presión para cada uno de los hogares.

Proyección al futuro

La parroquia Huachi Grande se proyecta al futuro como una ciudad satélite del cantón Ambato, con obras de magnitud y reelevancia provincial que impactarán positivamente en el desarrollo urbano de sus habitantes.

Actualmente se viene desarrollando obras de envergadura como la construcción de la nueva Terminal Terrestre de la ciudad de Ambato, interconectada por varias avenidas nuevas que mejoraran la movilidad de la ciudad.

Además en Huachi Grande se asentará la nueva Unidad Educativa del Milenio en el barrio Los Laureles, estas obras de inversiones millonarias permitirán dinamizar la economía del lugar, volviéndose una parroquia con alto potencial de desarrollo económico.

Agricultura ancestral

Antes del desarrollo urbano gran parte de la población de Huachi Grande se dedicaba a la agricultura, actualmente esta actividad se realiza en un menor porcentaje pero sus huertos siguen cautivando la mirada de visitante.

Los huertos mas comunes en la zona son frutilla, claudia, nueces, manzanas y peras. En la época de floración todo el territorio agrícola se tiñe de color proyectando un espectáculo visual al turista que llega a comprar los productos.

Su gente sigue amando la tierra y desean seguir viviendo de ella, por ello sus picos, palas y azadones conviven con el desarrollo urbano y tratan de adaptarse a estos nuevos cambios, donde los suelos cultivables van perdiendo terreno.